Tuesday, February 14, 2006

La margarita


DESENCUENTROS EN LA TERCERA FASE Practicar un odio exacerbado hacia San Valentín es facilísimo, casi tanto como hacia las Navidades. De hecho, más del 80% de la población dice repudiar y no celebrar este mal llamado día del amor y yo, que no soy nada original, suelo caer en el mismo error año tras año.

Digo esto porque hoy me ha pasado algo, una tontería, que me ha hecho sonreir por un momento: Acababa de comer cuando me ha sonado el movil. Al otro lado, una chica con un marcado acento andaluz y, con toda seguridad, el record mudial de palabras por segundo:

-Hola, no sé quien eres pero me ha parecido un detalle precioso-, me dice a una velocidad que se escapa a mi intelecto.

-¿Perdón?-, respondo todavía dormido.

-Sí, llamo para darte las gracias por la margarita. Es preciosa. Pero, ¿quién eres?-

-Soy... Oye no sé de qué margarita me hablas-

-Ya claro-, se ríe. -venga, dime quién eres. Me la acaban de entregar con tu número en la tarjeta-

-Soy... Bueno, ahora en serio, creo que te has equivocado, yo no te he enviado nada... no he enviado nada a nadie-

-¿De veras?-, dice entrecortada.

-De verdad. No sé quien eres y no te he mandado ninguna margarita-, insisto.

-Ya pero, ¿de verdad no has enviado nada a nadie por San Valentín?-
Su pregunta me choca. A ella qué coño le importa.

-No.

-Pues vaya, ahora si que no quiero saber quién eres-, me escupe antes de colgar.