
Siempre he odiado a la gente que escribe blogs. Me repugnan. Yo lo estoy haciendo ahora pero, ¿no es obligatorio ser un poco más que narcisita para pensar que tienes algo que compartir con los demás?
Leo blogs de esos en los que el artista -léase autor- aconseja a sus amigos cómo pasar por la vida, cómo solucionar sus alegrías o cómo hacer perdurar sus problemas. PUAJ!!!! Más me valdría seguir leyendo etiquetas de champú cuando estoy en el retrete.
Lo bonito de los blogs, tal y como yo los entiendo -¿veis como se pega esto del narcisismo? ya estoy
aconsejando al personal-, debería ser no tener normas. No deberse a reglas. Compartir experiencias es... Basta ¿a quién pretendo engañar? Si estoy escribiendo un blog es porque, como todos los demás,
estoy enamorado de mí mismo.
No sé muy bien cuándo pasó. No sé si he sido así desde siempre. Pero es un hecho. La verdad es que soy un bombón -eso dicen mi madre y mi abuela- y tampoco pasa nada por quererme un poco -¡No estoy hablando de masturbación!-, pero esto del narcisismo intelectual me preocupa más que el físico.
Quiero decir, ¿soy una especie en extinción o todos nos vemos a nosotros mismos como seres superiores? ¿Es mi ombligo más bonito que el de los demás y por eso el mundo gira a su alrededor o hay millones de mundos que giran alrededor de otros tantos millones de ombligos? ¿Por qué Mafalda era tan ñoña y, sin embargo, se creía con derecho a ironizar sobre la vida de los demás?